Oye Pablo.
1 agosto 2023
Oye pablo,
yo no te estaba esperando
y me dejaste aquí pidiendo mas
un poco mas...
Su nombre no lo recuerdo, a pesar de que me lo dijo... creo que era Ezequiel, Eleazar, Baltazar, Jonatan... a veces lo recuerdo pero, al momento se me escapa, no importa, supongo que en su vida yo solo fui un simple desconocido al igual que el para mi, pero que va, la pasamos bien o al menos de mi parte así fue.
A mi me urgía quitarme esa imagen de adolescente que aun con 21 años cargaba y por aquella época hacia cosas que atentaban contra mis creencias y mi moral, cosas que ahora me dan vergüenza contar, cosas como fumar, probar drogas y tener sexo con desconocidos, hacer Crusing, era de las primeras veces que me atrevía hacer algo, anterior mente solo me atrevía a tener relaciones con mi novio, pero esta vez yo estaba soltero y mi forma de actuar era otra, ya había escuchado sobre esos lugares donde se practicaba, lo sabia por historias de un amigo que en aquel entonces consideraba mi hermano.
Yo siempre dudaba de sus historias, a veces me parecían demasiado fantasiosas, muy propias del porno, pero me encantaba escucharlas, -Que conoció un hombre adulto en tal baño publico y cogieron en su carro, que conoció a un chico y cogieron en el monte, que conoció a tal hombre y que con el tiempo se lo topo en otro lugar bajo un contexto diferente y resulta que era casado, tenia novia, etc-, No se, siempre me parecieron fantasiosas, pensaba que esas cosas le pasaban a el por que era un muchacho demasiado guapo y que era algo común en su vida, con el tiempo mi amigo y yo nos distanciamos, pero sus historias siempre las recordaba.
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Estaba incrédulo siempre pensé que esas cosas pasaban en ciudades muy grandes como por ejemplo CDMX, llegue a la plaza comercial, mientras caminaba por el estacionamiento mis pies temblaban, esa noche hacia mucho frio, era mediados de diciembre, normal mente en mi ciudad sienore es verano, ya que el clima es tropical por la playa, pero temblaba por el nerviosismo de lo que estaba queriendo o intentaba hacer, entre y me dirigí al baño, entre, no había nadie, mis nervios cesaron, sentí mucho alivio y decepción por no encontrar nada. me metí en uno de los cubículos y espere un poco, pasaron 5 minutos, nada, pasaron 10 minutos, nada, salí del cubículo y de pronto llego un señor, un viejo con el pelo pintado de rubio, se puso en los mingitorios, yo hice como que me lavaba las manos y miraba de reojo como el se me quedaba mirando y entonces me congele...
No podía creer que era cierto!, de inmediato entro mas gente, me di cuenta que la gente que buscaba algo era la que duraba mas tiempo en el baño, la que miraba para todos lados, y la que no, era la que simplemente hacia sus necesidades y se marchaba, entraban, salian, algunos se quedaban y así los identificaba, pero después me di cuenta que parecía un idiota lavándome las manos por mucho tiempo, me encerré de nuevo en un baño, me asomaba por debajo de la puerta y notaba que ya había varios hombres en los mingitoris, salí para ver sus rostros, todo aquello me parecía tan Undergroud, tan nuevo, tan incorrecto y al mismo tiempo tan satisfactorio, me fui otra vez al lavabo a lavarme las manos y algunos se me quedaban mirando y me hacían señas mientras se agarraban su bulto, pero ninguno me gustaba, me volví a encerrar el los cubículos, parecía un tonto, estaba muerto de miedo, pero quería seguir en ese lugar. Dure un buen rato encerrado asomándome por debajo para ver quienes estaban, sabia que estaban los mismo por su calzado y de pronto todos se fueron, salí me lave las manos y entonces entro el, el protagonista de esta historia, un hombre 3 años mayor que yo, de piel muy morena, barba cerrada, medio alto, robusto, con una gorra, jeans y una camisa gris, me miro se acerco al lavabo hice como que no lo miraba, mientras me lavaba las manos como por milésima vez, note que me miraba mediante el espejo, se fue y antes de cruzar la puerta volteo a verme, entonces lo seguí... no se, por que lo hice, solo lo seguí por puro instinto, con el corazón dando tamborazos, las piernas flojas y la cabeza aireada por tanta hiperventilación, fui tras de el hasta el estacionamiento en la última fila de carros, donde me esperaba recargado en la capota del carro, posando muy seguro de si mismo, me acerque y sin decir "hola" me dijo:
- Tienes preservativos?-. negué con la cabeza, -
-Si vas hacer estas cosas tienes que traer preservativos- Es un buen consejo, tómenlo.
-Es la primera vez que hago esto- sonrió y me contesto en tono de ironía
-Así dicen todos...- maldito, yo era un chico muy inocente en ese entonces y si era la primera vez que me animaba a hacer ese tipo de actos.
-Creo que tengo unos en el carro, camina detrás de la plaza y yo te seguiré-
tenía miedo, incrédulo volteaba a cada rato para ver si me seguía, pero a lo lejos solo miraba que permanecía dentro de su carro mirando como yo caminaba detrás de la plaza donde había un monte muy frondoso, no sabía dónde tenía que dejar de caminar, así que decidí no entrar al monte y esperarlo bajo una lámpara, me alcanzó, me dijo -Ven- lo seguí, caminamos no muy dentro del monte y me beso.
un beso desesperado de su parte, parecía que hacia mucho que no había estado con alguien, por mi mente pasaron muchas cosas, sentía que aquello estaba mal, recordé a mi ex-novio que teníamos poco de haber terminado, sentía que le estaba siendo infiel, pero, no lo detuve, le correspondí, sabía muy diferente a mi ex, en todo sentido, la forma en que me besaba, en la que me abrazaba, en la que se sentía su barba, so olor y entonces de mi mente se fue mi ex y entro el.
Me quitó la camisa y yo la suya y entonces paso...
el frío se fue y entro el calor, deje de temblar, deje de ser aquel chico tan inseguro aquel día y descubrí que tenia un cuerpo, me sentí atractivo, sexual y de pronto caí en cuenta que estaba desnudo en un monte junto con un desconocido, y sentía vergüenza, miraba al cielo, las estrellas y las copas de los arboles que se movían con el viento, cerré los ojos y de nuevo solo podía pensar en lo bien que la estaba pasando, aquello era muy diferente a lo que estaba acostumbrado, me sentía ligero, libre, como si la ropa que llevaba pesaba demasiado, como si me hubiera quitado muchas cosas de encima, estar desnudo en la intemperie es muy extraño, te sientes fuera de lugar, pero al mismo tiempo libre, ligero...
cuando terminamos nos vestimos con mucha vergüenza, me beso nuevamente muy desesperado.
¿COMO TE LLAMAS? - PREGUNTÉ
-Me llamo...- Joaquín, Baltazar, Eleazar.. no lo recuero...
El jamás supo mi nombre. pero así es este tipo de encuentros, tan efímeros y que durara para siempre en mi memoria, quizá por eso hoy que estoy muerto recuerdo con mucha nostalgia esto, aquel día cuando sentí que algo nuevo estaba por suceder, que había cambiado, quizá solo estoy ansioso por volver a sentir y recordar que alguna vez estuve vivo, por que hoy solo puedo sentir tristeza, que nada vale la pena, que vivir no tiene sentido, tal vez tu querido lector pienses que soy un pervertido o un ridículo por recordar este momento y sentirlo como un momento feliz, pero es que así fue en aquel entonces, sentirme ligero, atrevido, libre y capas de enfrentar nuevas cosas, cuando me atreví, me arriesgue, muy al contrario como me siento hoy, con mido, desconfiado, vulnerable, espero algún día volver a sentir este tipo de cosas.
Revise mi celular y mire que ya eran las 11:40, había perdido los autobuses que me acercaban a casa, pero no tuve miedo, algo en mi había cambiado, me puse mis audífonos puse play a una canción al azar y como a los 5 minutos sentí un golpe de aire frio, me puse mi chamarra y camine a casa.
Gracias Pablo ,te quedaste en mi memoria para siempre, ahora se que mentiste sobre tu nombre aquel día, pero lo entiendo, a veces dar información de más sobre nosotros es complicado y más a un cuando se nos hace difícil mostrarnos tal cuáles somos por qué nuestros entornos no nos lo permiten. Ahora cada que escucho la canción "Oye pablo - Danna" me acuerdo de ti.
Recuerdo que por aquel entonces cuando comencé este escrito estaba pasando por un momento de mi vida muy difícil que tal vez en otra entrada te lo cuente, quizá cuando ya deje de darme vergüenza y me duela menos.
muchas gracias por leerme.
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